CHINA. Nuestro pequeño Tibet

Teníamos idea de ir al Tibet, aprovechando que han construido un tren que va desde Xian hasta Lasa, la capital tibetana. Así que ingenuamente fuimos a la estación de tren para comprar el billete.

En general, en todas las estaciones hay alguien que habla en ingés y atiende a los extranjeros. El funcionario nos señaló un letrero donde decía que para ir al Tibet, los turistas necesitamos un permiso especial. El problema es que nadie te dice donde obtenerlo, nos mandan como pelota de ping-pong de un lado para otro y al final nadie sabe dónde se tramita dicho permiso.

La conclusion después de dos días de averiguaciones, es que para ir al Tibet hay que hacerlo con guia, en viaje organizado, contactando en los hostales para extranjeros ...  y sale caro (unos 500 dólares, sólo el transporte y el permiso). Así que ante este panorama, decidimos ir sólo hasta la región de Sichuan, que no es la region autónoma del Tibet pero es la misma cultura. De lo malo, nos ahorrarnos el dinero y las 36 horas de tren hasta Lasa.


POR LAS REGIONES DE SICHUAN Y YUNAN.

Para empezar, es el vacio terrenal, esta muy poco poblado, en muchos kilometros no se ve a nadie, solo yaks. Es la gran inmensidad, montañas, gargantas, colinas boscosas, praderas peladas por el viento. Hemos recorrido cientos de kilometros, muchos por pistas de tierra. Hoy mismo, 8 horas para hacer 200 km y sin atravesar un solo pueblo, solo dos o tres poblados perdidos en valles y tiendas de nomadas pastores. Agotador. Y esto por encima de 3.000 y 4.000 m de altura. Hemos pasado varios puertos a mas de 4.500 m y visitado un pueblo a 4.100 m y sin soroche. Solo dolor de cabeza de la musica en los taxis colectivos y el traqueteo de la carretera.

Hay muchos monasterios y templos budistas tibetanos y la gente muy devota. Son notorias las banderolas de colores en todo lado, casas, templos y laderas. Para nosotras son novedosos los cánticos-gritos de agradecimiento cuando se cruzan los puertos de montaña.  

RECOMENDABLE 100% LA ESCAPADA POR ESTA REGIÓN.

Lo más cerca que estuvimos del Tibet fue en Kanding, Litang, Xiangcheng y Shangri-la.

La gente es más rural, más básica, son más sucios, pero amables y sonrientes. Como no hay mucho turista por estas latitudes, los hospedajes son básicos, sin agua caliente (y con estos fríos), así que nos tocó pelear para negociar precio de habitaciones. El transporte también es complicado, como hay poca gente no hay muchos vehículos, así que hay que tener mucha paciencia y adaptarse a lo que hay al precio que te pidan.

LA TURISTICA SHANGRILA. 

Retomamos el contacto con la civilización, en este pueblo de 150.000 habitantes, al pie de las montañas, a unos 3100 m. De nuevo con buenos hoteles, limpísimo, con internet y muchos bares y hoteles. La ropa de montaña, copia de marcas conocidas, a precios divididos por diez respecto al original.

Aqui hay mezcla de muchas etnias y sigue habiendo ambiente tibetano, pero más turístico. Mañana iremos a un monasterio. Dicen que el lama jefe esta exiliado con el dalai lama y es un lugar importante del budismo tibetano.

Seguiremos viendo dar vueltas a la gente alrededor de los templos, haciendo girar sus tamborcitos y nuevamente nos quedaremos sin entender sus llamativos cánticos.

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